Bordetelosis porcina: ¿la conoces?

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En el mundo de las enfermedades veterinarias, al igual que en la vida humana, algunos padecimientos son más graves que otros. Los porcinos están propensos a diversos malestares, virus y bacterias que afectan su naturaleza.

La Bordetelosis porcina es una de ellas. Esta enfermedad proviene de la bacteria Bortedella bronchiséptica, la cual se encuentra normalmente presente en la mayoría de las poblaciones porcinas.

Algunas cepas pueden causar rinitis leve y no progresiva, la cual tiene la característica de curarse espontáneamente. Este problema no causa un daño mayor ni tiene consecuencias económicas o clínicas muy grandes. Sin embargo, si existe la combinación de esta bacteria con Pasteurella multocida toxigénica tipo D puede ocasionar una rinitis atrófica progresiva con consecuencias considerablemente graves a nivel monetario.

En cuanto a los síntomas de la Bordetelosis porcina se pueden manifestar dependiendo de la edad o situación del cerdo en cuestión. En lechones lactantes, transición y engorde se puede presentar tos, descarga nasal, conjuntivitis, hocico deformado y estornudos. En el caso de cerdas y el cebo normalmente no se da la afección con signos clínicos, pero se podría observar hocico deforme.

 Por otro lado, las causas o los factores que contribuyen a que estos animales se contagien con tal dolencia pueden ser por la recirculación de aire en las lechonas, lo que permite un crecimiento del organismo, por ambientes inadecuados que influyen en cargas bacterianas, o por uso frecuente y constante de las  naves.

Para lograr con el diagnóstico de la Bordetelosis porcina es necesario realizar algunos cultivos y análisis de laboratorio que arrojan al descubrimiento de la presencia de la bacteria en el animal. Además, es posible la diagnosis con la observación de los signos o síntomas clínicos.

Por otro lado, existe la posibilidad de tener un control y prevención para esta alteración de la salud en el cerdo. Algunas de ellas son:

  • Al realizarse los programas de eliminación, someter al animal al destete a la inyección de antibióticos de larga duración.
  • En ocasiones no es necesario mantener un control, al menos de que los niveles sean muy altos o de que sea concomitante con Pasteurella multocida toxigénica tipo D.
  • Los animales de reposición deben venir de granjas negativas a la rinitis atrófica.
  • También funciona la medicación vía pienso con medicinas como timetoprim, clortetraciclina o sulfamidas.

La rinitis atrófica

En el caso de que el cerdo se contagie y obtenga la rinitis atrófica ya mencionada, es importante conocer un poco acerca de este mal en específico. En sí, se trata de una enfermedad respiratoria crónica, multifactorial, la cual está caracterizada por ocasionar rinitis y atrofia de los cornetes nasales en el animal.

Existen dos formas en las que se puede expresar esta afección:

Rinitis atrófica no progresiva (RANP): pues bien, la Bortedella bronchiséptica tiene gran prevalencia en las explotaciones porcinas sin importar la existencia de revelaciones clínicas o no. Al parecer, hay cepas de la bacteria con distinta virulencia. Los lechones están protegidos por la inmunidad calostral ante el desarrollo de lesiones, hasta aproximadamente las 3 semanas de edad. Es entre las 3 y 6 semanas de nacido en que el cerdo es más propenso a la infección o lesiones. Solo frente a condiciones inusuales se podría presentar una atrofia de cornetes en puercos de 2 a 3 meses de edad.

Rinitis Atrófica Progresiva (RAP): está ligada a la presencia de Pasteurella multocida toxigénica tipo D. A pesar de que hay cepas de multocida toxigénicas y no toxigénicas tipo A y tipo D, las D suelen aislarse con más frecuencia en la flora nasal y las A en los pulmones. La RAP se puede reproducir con filtrados libres de bacterias de la dermonecrotóxina no calentada. Esta dolencia posee un gran impacto económico, el cual es causante de importantes retrasos en el crecimiento. Habitualmente, la RAP entra en una explotación libre por la obtención de animales infectados.

Aunque, como ya hemos mencionado, en general la Bordetelosis porcina no suele ser una preocupación demasiado importante para los dueños de granja o ganado, sin embargo es muy propicio mantener siempre bajo control y ante una óptima observación el desarrollo y crecimiento de los animales para evitar, prevenir o atender a tiempo cualquier enfermedad presente.

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